Guiomar

Estoy harta de tanta despedida...

guiomar | 02 Abril, 2006 16:08

Hasta siempre…

Es muy tarde ya cuando mi mano se atreve,
aunque temblorosa a escribirte esta despedida.

Y es que mientras la gente se pierde en sueños,
yo estoy aquí sentada perdida en mi propia existencia,
en una vida que sólo se sustenta por recuerdos,
deseos y ensoñaciones intangibles e inalcanzables.

Y es que me regocijaba en mi propio desconsuelo,
me ahogaba en lágrimas derramadas por mis ojos,
y sólo buscaba el abrazo del olvido.

Pero no quiero olvidar, quiero alzar mi voz y mi alma
más allá del dolor de tu ausencia,
y reconstruir mi camino con tus miradas, tus caricias,
tus risas, tus palabras, tus silencios, tus odiosos silencios
que ahora que no te tengo tanto echo de menos…
Con tus recuerdos y sobrevivir a este mar agónico
en el que paulatinamente me dejaba consumir.

Y así con pulso y paso firme decido
vivir recordándote, pero no vivir de recuerdos.
Y con estos versos me despido, me despojo
de tu amarga ausencia.
Y abro los ojos, aún húmedos, a nuevos amaneceres,
que tímidamente saludo con una sonrisa dibujada
por esos preciosos momentos que compartimos,
que tú me regalaste.
Mientras mis labios susurran
al viento que me acaricia
un dulce hasta siempre…

Pero me aterra que ésta sea la definitiva...



POEMA DE LA DESPEDIDA

Te digo adiós, y acaso te quiero todavía.
Quizá no he de olvidarte, pero te digo adiós.
No sé si me quisiste... No sé si te quería...
O tal vez nos quisimos demasiado los dos.

Este cariño triste, y apasionado, y loco,
me lo sembré en el alma para quererte a ti.
No sé si te amé mucho... no sé si te amé poco;
pero sí sé que nunca volveré a amar así.

Me queda tu sonrisa dormida en mi recuerdo,
y el corazón me dice que no te olvidaré;
pero, al quedarme solo, sabiendo que te pierdo,
tal vez empiezo a amarte como jamás te amé.

Te digo adiós, y acaso, con esta despedida,
mi más hermoso sueño muere dentro de mí...
Pero te digo adiós, para toda la vida,
aunque toda la vida siga pensando en ti.

José Ángel Buesa


EL RECUERDO Y SUS MALAS JUGADAS

El recuerdo me impide dejar atrás tu rostro
bellísimo, y tu boca donde el mundo se abre
como un cáliz profano.
Si la memoria no fuese tan terca,
yo te habría vencido.
Pero el recuerdo es áspero enemigo:
es fuerte como fuerte la desdicha,
como fuerte el amor. Y aún en mis manos
la huella de las tuyas se dibuja
con dulzura tenaz,
si por unos momentos el vino o la añoranza
me hacen pensar en ti.

De "Alcoba del agua" 2002

Josefa Parra

Comentaris

Estoy harta de tanta despedida

Pamela | 02/05/2008, 23:21

Qué linda poesía... me gustó mucho, pero no me queda muy claro de quién es...
Saludos

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